Por un Gringo Andino

  • Titulo: Por un gringo andino
  • Autora: Natalia Sobarzo

Nada más que una mirada fría nos sirvió para comunicarnos, con un hip- pop nos acercamos y bastó solo creer en conejitos de pascuas y viejitos arequipeños… Para vernos falsos, inquietos, tiernos y avergonzados…

Reconocí verdad en mi gringo, reconocí realeza en su origen y aun que no fue por la revolución y mucho menos por el proletariado… reconocí compasión hacia mi gringo, en el primer mundo, en su belleza, en su cicatriz imborrable y cronológicamente compañera fiel, en su tatuaje incoherente y su ilusa creencia de superioridad.

Anoche no habría llevado al gringo a mi cama, pero gustosa lo habría acompañado a dormir… lo habría querido con bondad, ¿Qué más uno puede hacer por un estable sistema que funcional?

Hooo gringo, hip-hop, Cuba, realezas y contradicciones… gracias por estar, por la ayuda al subdesarrollo con invasiones de paz y FMI solidarios… Gracias mi gringo por las rizas, las imitaciones baratas, por los intentos de regeton y tb por la peligrosa caminata… gracias por trasformar al vagabundo arequipeño en un conejito indefenso o un culli tierno… gracias mi gringo, gracias mi andino gringo, gracias mi gringo cubano, por la fusión imperfecta, tan real y correcta…

Gracias por la nada que acompaño nuestro encuentro cusqueño y también por el vació que imperó en segundo arequipeño intento … Gracias mi gringo por tu verdad obsequiada, que cada día hay más de eso, en nuestras tierras regadas de verdades pasadas… que en el presente solo son falsas y disfrazadas…

En mi tierra están entrando, tus obsequios, mas que cuando solo sabíamos de estar jugando… solo hay futuras verdades como las ya regaladas por tu mirada fría y también por la nada.

Tres Animales

  • Titulo: Tres Animales
  • Autor: Don Tito

Sólo un rotundo y magno “NO” se escuchó como respuesta. Francisco no se quedaría así, él era fuerte, era poderoso... ¿era o es?. La respuesta fue “NO”.
Que ironía pensar que dos letras juntas puedan hacer tanto daño. Si solo son dos letras, la “N” con la “O”, “NO”. Como decía un famoso perro antidelincuencia en la televisión. Sonó muy extraño el “NO” cuando salió de los labios de Esperanza Sepúlveda B.
Toda la vida se rescata a un “NO”, esa palabra que me lleva a lo más lejano de la filosofía. Como un pozo oscuro en el que estás inmerso y buscas formas de salir... basta de estupideces, no debo seguir pens... ¿qué dije?, debo olvidarlo.
Sé que Francisco no se quedaría así. Aperplejo con esa poderosa y fausta respuesta, se levantó de su escritorio, tomó un revolver del segundo cajón -el revolver era suyo- lanzó un disparo al aire que dio en el pecho de Esperanza. Francisco no se movía. parpadeaba de vez en cuando y sus dedos estaban totalmente contorsionados, pálidos, fríos y una catarata der sangre corría por sus cuerpos, manchando el piso alfombrado y la esquina del escritorio, herencia de su padre que era más bien un agente extraño en la vida de ambos.
Una alarmante y desesperado grito se escucha por la inmediatura, dosificando al ambiente y transformándolo en penumbra y nubes del cielo. Las paredes que hace un rato atrás eran blancas, se tornaron rojizas y negras. La única luz que existía era la que provenía de mí.
No puedo descifrar quién lanzó el boquiabierto grito, sólo lo sentí después de que por fin pude escuchar bien, a pesar de este molestoso pito en mis oídos metálicos que siempre oigo cuando avanzo.
La sangre también roja rodó por mi cuerpo frío, pero en ese momento un poco tibio, no la sentía para nada, será que mis sentidos que sienten se extinguen con el paso del tiempo, o con el paso del uso. Como saberlo si no tengo cerebro, pero tengo chispa y polvo negro.
Francisco y Esperanza cayeron al mismo tiempo y se extinguieron en el suelo. El olor a pólvora salida por mi cuerpo y el olor a sangre enfriándose salida de los cuerpos contagió las otras habitaciones de La Casona de la Esquina, en donde estaban Jaime y Clotilde. Escucharon el olor y gustaron el sonido cuando entraron a la habitación del pánico. Entraron. Se arrodillaron alrededor del cuerpo frío y sangrante y lanzaron a viva voz y como si sus almas hablasen, un “Te Amo”.
La luz, que esta vez era artificial, explotó de golpe dentro de la habitación, casi como un rayo del cielo. La puerta se abrió de par en par.
De mi no se percataron, hasta un rato después en donde unos hombres altos que parecían los porteros del cielo -aunque yo sé que no estoy muerto- me tomaron con un paño y finalmente me tiraron dentro de una bolsa... ¡JA!... Como si yo fuera una evidencia.

Pelada pretenciosa


Y cuando estabas flotando por el aire supe que no estaba listo, ella se reía de mi mientras agitaba su OZ que rajaba el viento y la dimension, hice lo que te prometí pero supe que no estaba listo justo allí, corrí como loco esquivando roqueríos y ella se reía tan fuerte que dejo caerla y todos se soltaron, por un minuto un alarido estremeció al pueblo, tanto que lloraron y ahora no podían soportarlos de vuelta, aproveche de saltar por sobre algunos esperpentos y te alcance mientras te comenzabas a materializar, te grite…. Te amo!!! Y cuando tus labios comenzaron a hacerse carne arenosa me dijiste …. Yo también!!! me deje caer aliviado y me raje el hocico contra la berma pero no me senti guevon, ella atino y todos regresaron a donde pertenecían.

…Esta vez hicimos un funeral como la gente, sin cura, sin ataúd, solo ciencia ficción…

….adiós viejo.

Su Merecido Dia De Furia


Aquella señora simplemente se dejo llevar por su impulso mas irracional; me golpeo como loca, me gritaba incoherencias, como -ladrón!- Entre otras cosas que prefiero no repetir. Me pillo, se merecía el gordo, tener su día de furia. Sentí que con esto pagaba a cientos de señoras de cuello gordo, del cual arranque tantas cadenitas de raquítico oro blando. Esto es un negocio lucrativo, solo dependes de un muy buen par de zapatillas, y un buen par de cordones, de esos largos, que te permite hacer muchos nudos. Volviendo a lo que me convoca señor oficial, la señora se llevo el gordo; su día de furia, lastima que ella invito mas personas a su fiesta privada, y yo, el unico licor del lugar, fui apetecido por muchos pies de muchos pies sedientos y enfurecidos.

Laura

Laura camino por los largos y duros pasillos de la escuela, que se encontraba vacía como cada tarde después de la invasión de los arreboles. Su pelo negro azotaba amablemente su espalda mientras con sus pálidas manos rascaba sus ojos rimeleados.
A su izquierda se ocultaba el Sol tras las montañas, porque la Luna ya saldría a buscarlo en su sediento afán de venganza. Pero esos problemas no le interesaban a Laura; su cabeza comenzaba a dar forma a un sentimiento de acero, de frío acero.
Continúo avanzando, cada vez con más brío, bajo las escaleras y se dirigió al gimnasio: la puerta estaba cerrada por dentro. Por mucho que forcejeo no logro abrirla. Rendida, se dejo caer cubierta de sudor y llena de decepción.
Pasaron varios minutos, pero ella se resistía a abandonar el lugar. Mantuvo los ojos fijos en la puerta todo el tiempo que pudo soportarlo, aunque al final agacho la cabeza, resignada.
Entonces se abrió. Una corriente de viento helado golpeo el rostro de Laura, quien alzo la vista para mirar el interior del gimnasio.
- ¿Qué haces a estas horas por acá? –le pregunto una voz invisible desde el interior del gimnasio.
- El señor me ha llamado como su fiel esposa –respondió Laura al mismo tiempo que se levantaba.
Se interno en el recinto y en la oscuridad. Unos brazos inertes la recibieron en un gélido abrazo que la consumió por completa. Ente el quimérico triunfo de la muerte, con el último de sus alientos, llamo a quien le salvase alguna vez.
- Abriel… Abriel –dijo en un tono que asemejaba más a un murmullo que a una llamada
Así murió Laura, sola en medio del gimnasio con unas manos negras marcadas en su cuello y una lagrima reprimida en sus ojos. Aún hoy, cuando paso frente a Abriel lo miro tratando de preguntarle: “¿Dónde estabas?” pero desde aquel día existe algo raro en la mirada de Abriel, como si se le hubiera perdido algo, porque cuando miras directo a sus ojos, solo puedes ver una vaga llama purpúrea que se asemeja a una vida que se esta extinguiendo lentamente.

Nota

Cuando obtienes una mala nota es equivalente a un mal desempeño, claro, dependiendo el área, mi área, aun no muy bien definida siempre va enfocado hacia la gente y más aun cuando son creaciones que van dirigidas a cosas específicas para personas específicas.
Mi mala nota talvez no fue por la entrega de un trabajo mal diseñado, sino porque este no fue muy bien recibido por mi cliente. Talvez porque su ideología o planteamientos no eran algo que él andaba buscando y en consecuencia como todos los clientes insatisfechos de los servicios otorgados, de manera fría e imponente llegan y cambian de diseñador.


Esa noche... obtuve una mala nota.

Vodka


El criterio aplicado para elegir que tomaremos la noche de hoy es sencillo: inodoro, por ende nos llevamos el vodka, que además no engorda (por algo lo toman las modelos) y es todo rico cuando lo combinas con néctar de naranja. En lo que no pensé fue en lo loco que me pondría el tomarme tres o cuatro cañas, que faltarían cigarrillos porque el Eristoff es muy caro y que entre el sueño, el cansancio y la no-sobriedad del momento mandaría a todos mis amigos a la mierda y me iría a dormir para echar las papas tranquilo. Creo que también me enamore.


Nota: Próximo Sábado mandar a otro a comprar. No al Fica.